Perfil del conferenciante

Melanie Wahlberg, CS  Accionar

Miembro del Cuerpo de Conferenciantes de la Ciencia Cristiana

Melanie Wahlberg, CS

Información de contacto

Lake Forest, California, USA
Teléfono: (818) 300-1793
Correo electrónico: melaniewahlbergcs@gmail.com

Dos cosas que tuvieron influencia en mí y nunca olvidaré fueron la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana y una mamá que recurrió a la oración y me alentó a hacer lo mismo. Estas dos cosas me mostraron que podía confiar en Dios y en la inspiración espiritual, y contar con eso me ayudó a encontrar mi camino al ir creciendo. También fueron inolvidables las importantes curaciones que tuve de relaciones, problemas de alimentación y violencia en la comunidad. De todo esto obtuve una idea de las numerosas maneras en que la Ciencia Cristiana transforma vidas.

Luego de terminar mi doctorado en matemáticas, trabajé como profesora universitaria y disfruté mucho enseñar. Descubrí que enseñar no es tanto contarles algo a los alumnos, sino más bien capacitarlos para que descubran nuevos conceptos. No había nada mejor que ver cómo un alumno reacio se daba cuenta de que un concepto que le resultaba desconcertante, en realidad cualquiera podía llegar a comprenderlo.

Pero la promesa más elevada de la Ciencia Cristiana fue el llamado a que ayudara a la gente a redimirse y elevar sus vidas más plenamente. Cuando mis alumnos venían a mi oficina a pedir ayuda con la clase de cálculo, con frecuencia terminábamos hablando de la alegría y la emoción que se sienten al crecer espiritualmente. Luego de estar solo dos años en la universidad, dejé mi puesto y comencé a recibir llamados como practicista de la Ciencia Cristiana. Escribí artículos para las publicaciones periódicas de la Ciencia Cristiana, fui una invitada frecuente al programa de radio del Sentinel y comencé a listarme como practicista en The Christian Science Journal en 2004. Mi esposo y yo también comenzamos a formar nuestra familia.

Actualmente, me encanta trabajar desde la oficina de mi casa en Los Ángeles. Me gusta ver cómo las vidas son transformadas por las ideas sanadoras de la Ciencia Cristiana, las que también nos ayudan a nosotros mismos y, a su vez, descubrimos que podemos ayudar a los demás. Mi vida como mamá también tiene mucho de este mismo enfoque. Y ya sea que las ideas espirituales se apliquen a asuntos de salud, el estudio, la vida social o los deportes, mis tres hijos adolescentes me urgen a que “sea yo misma”.


Títulos de las conferencias disponibles

Nunca estamos solos: cómo trabajan en nosotros las ideas espirituales

En medio de circunstancias difíciles, sería muy tranquilizador sentirnos apoyados en nuestros esfuerzos por progresar, en vez de sentirnos solos. En esta charla hablo sobre lo que he encontrado que es útil en la práctica sanadora de la Ciencia Cristiana: que Dios nos ama profundamente, es una presencia activa del bien en nuestras vidas, y que nos da ideas nuevas sobre nuestra naturaleza espiritual que eliminan el temor y nos revelan soluciones llenas de inspiración.

Al recurrir a Dios en busca de ayuda, nos volvemos más receptivos a las ideas divinas y sentimos la presencia de Dios de maneras tangibles que mejoran nuestras vidas y nuestra salud. A esto lo llamo curación.

Durante la conferencia, analizo a Dios como Espíritu, Amor y Mente, en vez de como una figura a semejanza del hombre que toma decisiones arbitrarias sobre nuestras vidas. Esta Mente divina es la única fuente de todo el bien y de las ideas verdaderas. De manera que los pensamientos de Dios nos recuerdan nuestra identidad espiritual, nos guían a expresar más amor y nos muestran nuestra inteligencia divina.

Hablo sobre las enseñanzas de Cristo Jesús en la Biblia porque son el mejor ejemplo de cómo sanar al prestar atención a estas ideas. Y profundizo en el libro de texto de Mary Baker Eddy, Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, por ser la explicación de la curación por medio de la Ciencia Cristiana basada en la vida de Cristo Jesús. Doy ejemplos de cómo este enfoque sanador ha transformado vidas, como la de una madre y su hija pequeña que tuvieron una curación física. La madre dijo: “Sentí que fueron las ideas mismas las que hicieron el trabajo”.