La Biblia

La Biblia

La Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, es el fundamento de la teología y práctica de la Ciencia Cristiana. El ministerio de Jesús ilustra, en particular, que experimentamos curación y regeneración a medida que reconocemos, a través de la oración, que nuestra verdadera naturaleza es espiritual y que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, como indica el primer capítulo del Génesis. Otros ejemplos de curación espiritual pueden verse en los relatos bíblicos de Jesús y sus discípulos y seguidores más cercanos, al igual que en la vida de Abraham, Jacob, Moisés y los profetas del Antiguo Testamento.

Para Mary Baker Eddy, la Ciencia Cristiana surgió de un entendimiento inspirado de la Biblia, el cual iluminó las leyes divinas que sustentan la curación espiritual. Estas leyes de Dios son mandatos poderosos, siempre presentes, que actúan para sanar, redimir y bendecir a la humanidad. El título de su obra principal, Ciencia y Salud, incluye la frase “con la Llave de las Escrituras”, la cual indica su conexión inseparable con la Biblia. Al describir su descubrimiento de la Ciencia Cristiana, escribió: “La Biblia ha sido mi única autoridad” y “la Biblia contiene la receta para toda curación” (Ciencia y Salud, págs. 126, 406). De los seis breves artículos de fe de la Ciencia Cristiana, el primero es: “Como quienes se adhieren a la Verdad, tomamos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna” (Ciencia y Salud, pág. 497).

Una Lección Bíblica semanal ofrece estudio individual y es la esencia de los servicios religiosos de los domingos. La Escuela Dominical, para alumnos de hasta 20 años, se basa firmemente en los Diez Mandamientos, el Padre Nuestro y el Sermón del Monte. Y también hay lecturas de la Biblia a mitad de semana en las reuniones de testimonios, donde los concurrentes relatan cómo han aplicado las lecciones espirituales de las Escrituras a los grandes y pequeños desafíos en la vida real.