La Escuela Dominical

Para los estudiantes, es descubrir cuán relevante es la espiritualidad en sus vidas, cómo es aplicable a la vida diaria y a todas las cosas que les gustan hacer. Es un ambiente donde se sienten totalmente apoyados. Pueden hacer las preguntas más difíciles junto con sus compañeros y maestro, mientras piensan en cómo aplicar las verdades espirituales a sus experiencias. Es una oportunidad de buscar juntos respuestas significativas a los desafíos que se presentan en sus vidas. La Escuela Dominical está abierta a niños y jóvenes hasta los 20 años de edad.

Para los padres, significa dar a sus hijos un sólido fundamento moral, un marco espiritual que los ayudará a plantear preguntas respecto a quiénes son, su valor y su propósito. Es un ambiente donde cada estudiante es recibido con amor y respeto, y en el que es alentado a descubrir su relación con Dios.

Para los maestros, es el lugar en el que su amor por la Ciencia Cristiana —la naturaleza práctica del pensamiento y la manera de vivir espirituales— se extiende más allá de sus propias vidas, incluyendo a los niños y jóvenes de su comunidad. Es profundizar en las lecciones intemporales de la Biblia junto con los pensadores de hoy. Es explorar juntos las leyes espirituales que se aplican a toda situación. Y es nutrir el sanador innato que todos llevamos dentro.

¿Qué se enseña en la Escuela Dominical?

Cada clase de la Escuela Dominical tiene el propósito de satisfacer las necesidades de los estudiantes. Todas las clases se basan en la Biblia, y se utiliza el libro de Mary Baker Eddy, Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, para esclarecer las enseñanzas de la Biblia.